< Artículos seleccionados
Cómo medir si un rediseño de la navegación ayuda a los usuarios a encontrar lo que buscan

Cómo medir si un rediseño de la navegación ayuda a los usuarios a encontrar lo que buscan

Para saber si un rediseño de la navegación ayuda a encontrar contenidos, hay que definir métricas antes de lanzarlo, contrastar varias fuentes y medir los cambios posteriores.

Resumen del artículo publicado en uxmatters.com y recomendado por Digital Skills Institute el 11 de octubre de 2026.

Muchos equipos rediseñan la navegación de una web sin decidir antes cómo comprobar si los usuarios encuentran mejor lo que buscan. Que la nueva estructura parezca más clara es una hipótesis, no un resultado verificable. Para evaluar el cambio y saber si conviene mantenerlo, hacen falta métricas definidas antes del lanzamiento.

Las medidas responden a preguntas distintas. Las de comportamiento, como la tasa de abandono tras una búsqueda o el abandono de la navegación, pueden alertar de categorías y etiquetas confusas. Las de tarea indican si una persona logra completar lo que pretendía hacer, cuánto tarda en encontrar el contenido y cuántos clics necesita. Las de negocio, como las conversiones o la reducción de consultas al servicio de atención, muestran resultados relevantes para la organización, aunque también dependen de factores ajenos a la arquitectura de la información. Por eso, un cambio en las conversiones resulta difícil de atribuir al rediseño si no hay datos sobre el comportamiento y las tareas.

Ninguna fuente ofrece por sí sola una explicación completa. La analítica web muestra recorridos y puntos de salida, mientras que los registros del buscador interno revelan las palabras que utilizan los usuarios. Las consultas al servicio de atención describen obstáculos concretos, aunque solo recogen a quienes deciden comunicarlos. Las pruebas de usabilidad permiten observar dónde surge la confusión. Un cuadro de seguimiento inicial puede limitarse a cuatro indicadores revisados cada mes: abandono tras una búsqueda, abandono de la navegación por categorías, éxito en tareas principales y consultas repetidas sobre páginas difíciles de encontrar.

Si aumenta el abandono tras buscar en una categoría, los registros pueden mostrar que muchas personas emplean un término ausente en las etiquetas existentes. Las consultas al servicio de atención ayudan a comprobar si el problema se repite; dos o tres sesiones breves de usabilidad pueden revelar si los participantes dudan ante la etiqueta, la interpretan mal o ni siquiera la ven. Con esa información se decide si cambiar el nombre mediante el procedimiento de revisión establecido o mejorar las vías de acceso al contenido. La medición posterior permite comprobar si la modificación ha funcionado.

Conviene evitar cuadros con tantos indicadores que nadie revise sus datos, atribuir a la navegación variaciones causadas también por otros cambios y tomar un único trimestre como prueba concluyente. Es preferible observar tendencias durante dos o tres ciclos e indicar siempre cómo se obtuvo cada cifra: una tasa calculada a partir de seis sesiones moderadas no equivale a una medición general del sitio.

Los indicadores solo sirven para orientar decisiones si alguien tiene la responsabilidad y la capacidad de actuar sobre ellos. Registrar qué problema motivó cada cambio permite revisar después sus resultados y rechazar modificaciones basadas únicamente en impresiones.

Leer en uxmatters.com

Otros artículos relacionados

También te puede interesar...