
Revelar el uso de IA puede reducir la confianza en un contenido, sobre todo si lo descubre un tercero. El efecto depende de cuánto haya intervenido la IA y de lo que se espere de la autoría humana.
Resumen del artículo publicado en nngroup.com y recomendado por Digital Skills Institute el 18 de octubre de 2026.
Las personas suelen querer saber si un contenido se ha creado con inteligencia artificial, pero a veces confían menos en él cuando se les informa. Esta contradicción se agrava si el uso de IA sale a la luz por un tercero: en varios experimentos, esa revelación provocó una pérdida de confianza mayor que la comunicación voluntaria.
Una declaración de uso de IA explica de forma accesible qué papel tuvo la tecnología en la creación del contenido. Puede aparecer junto a una publicación o dentro de un texto, y no equivale a una marca de agua legible únicamente por máquinas. En la Unión Europea, determinadas situaciones exigen informar sobre el contenido generado con IA desde agosto de 2026.
Las reacciones no son uniformes. Una revisión de 47 estudios sobre noticias encontró resultados distintos según el tipo de información, la credibilidad atribuida al medio y las características del público. En un experimento con dinero real, avisar de que un mensaje había recibido ayuda de IA no redujo ni la cantidad que sus destinatarios enviaron a otra persona ni la confianza que declararon tener en ella.
Importa qué hizo la IA y cuánto aportó. En un experimento, atribuirle la generación de ensayos y relatos redujo las valoraciones de calidad; decir que solo los había editado perjudicó a los relatos, pero no a los ensayos. Otra investigación observó que la valoración del autor descendía conforme aumentaba el porcentaje declarado de intervención de IA. Las respuestas negativas fueron más probables cuando se esperaba una aportación humana personal, como sinceridad en una carta o creatividad en una historia.
Para decidir cuándo informar si no existe obligación, pueden examinarse cinco factores: las normas aplicables, las actitudes del público hacia la IA, el tipo de comunicación, lo que los destinatarios esperan que se les comunique y el grado de contribución tecnológica. Una corrección puntual no plantea las mismas dudas sobre autoría que generar un texto completo. Aunque revelar una intervención amplia puede perjudicar la percepción del contenido, ocultarla también entraña riesgos si después se descubre.