
La confianza en un asistente de inteligencia artificial determina los permisos y la autonomía que se le conceden; sin ella, resulta difícil extender su uso en el trabajo.
Resumen del artículo publicado en hbr.org y recomendado por Digital Skills Institute el 10 de octubre de 2026.
Un responsable que prueba un asistente de inteligencia artificial para su equipo debe decidir qué permisos concederle. Esa decisión depende de la confianza que inspire el agente.
La incertidumbre sobre su fiabilidad o sus intenciones puede llevar a los empleados a limitar su autonomía. Sin esa confianza, resulta difícil utilizar agentes de inteligencia artificial a gran escala en el trabajo.